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domingo, 3 de abril de 2011

Edelvives 2011

La semana pasada me llegó un catálogo de literatura infantil de Edelvives, y estoy temiendo el momento de sentarme a verlo con calma... porque me conozco, porque ya he visto "por encima" cosas con muy buena pinta...

¡¡El vicio de los álbumes ilustrados es incontrolable!!

Ilustraciones de Rebeca Dautrremer, Benjamin Lacombe y otros con ese encanto especial.


 
Imagenes de edelvives.com
Video de benjaminlacombe.com
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viernes, 18 de febrero de 2011

La cebra Camila

Camila está cansada de llevar los molestos calzones y tirantes. Pero el día que los deja en casa, el viento revoltoso se lleva todas sus rayas...


Con un poético lenguaje, el narrador nos cuenta cómo Camila va recuperando sus rayas o lo más similar a ellas, con ayuda de buenos compañeros que se encuentra en su camino de vuelta a casa.


¡No os lo perdáis! Compartir

sábado, 6 de marzo de 2010

Del principio al fin

Los cuentos siempre empiezan y acaban o deberían con alguna fórmula, un código "secreto" que hace entender a l@s pequeñ@s que su momento mágico empieza o acaba. Desde aquí os sugerimos algunas de dichas fórmulas:

Para iniciar la narración:
- Érase que se era...
- Había una vez...
- En tiempos de Mari Castaña...
- Hace muchos, muchos años...
- Érase una vez...
- Érase una vez y mentira no es...
- Esto era una vez que yo sabía un cuento pero se me quedó dentro y no me acuerdo, voy a ver si me sale otra vez...
- En un lejano país...

Para terminar la narración:
... y colorín colorado, este cuento se ha acabado. 
... y cuento contado, cuenta acabado.
... y fueron felices y comieron perdices.
...con dragones y princesas y castillos encantados, el que no levante el culo se le quedará pegado.
...cuento contado ya se ha acabado y por la chimenea se va al tejado.
...y fueron felices y comieron perdices y a mí me dieron con los huesos en las narices.
...y fueron felices y comieron perdices y a mí no me dieron porque no quisieron.
...y aquí se acaba este cuento, como me lo contaron te lo cuento.
...y colorín colorado, este cuento se ha acabado, si quieres que te lo cuente otra vez cierra los ojos y cuenta hasta tres.
...y colorín colorado, este cuento se ha acabado, si quieres que lo repita dime que sí y grita.





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sábado, 27 de febrero de 2010

Brif, Bruf, Braf

Dos niños estaban jugando, en un tranquilo patio, a inventarse un idioma especial para poder hablar entre ellos sin que nadie más les entendiera.

- Brif, Braf - dijo el primero.
- Braf, brof - respondió eel segundo.

Y soltaron una carcajada.
En un balcón del primer piso había un buen viejecito leyendo el periódico, y asomada a la ventana de enfrente había una viejecita ni buena ni mala.

- ¡Qué tontos son esos niños! - dijo la señora.

Pero el buen hombre no estaba de acuerdo:

- A mí no me lo parecen.
- No va a decirme que ha entendido lo que han dicho...
- Pues sí, lo he entendido todo. El primero ha dicho: "Qué bonito día". El segundo ha contestado: "Mañana será más bonito todavía".

Imagen de woodleywonderworks
La señora hizo una mueca, pero no dijo nada, porque los niños se habían puesto a hablar de nuevo en su idioma.

- Marasqui, barabasqui, pippirimosqui - dijo el primero.
- Bruf - respondió el segundo.

Y de nuevo los dos se pusieron a reir.

- ¡No irá a decirme que ahora también los ha entendido...! - exclamó indignada la viejecita.
- Pues ahora también lo he entendido todo - respondió sonriendo el viejecito -. El primero ha dicho: "Qué felices somos por estar en el mundo". Y el segundo ha contestado: "El mundo es bellísimo".

- Pero ¿acaso es bonito de verdad? - insistió la viejecita.
- Brif, bruf, braf - respondió el viejecito.

Cuentos por teléfono de Gianni Rodari
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martes, 23 de febrero de 2010

El viejo Tomás y la pequeña hada

Es la hora del cuento, y tod@s esperan ansios@s descubrir qué libro toca hoy, qué historia van a "revivir".
El viejo Tomás y la pequeña hada capta toda su atención. Están preparados, están atentos.

Tomás es un señor mayor que está cansado de vivir. Que odia a todos y a todo. Pero un día se encuentra con una niña muy pequeña, tirada en la orilla del mar. La atención que le dedica junto con las buenas experiencias que le hace vivir la diminuta hada, hacen de Tomás otro hombre.


 

Esta es la historia que narra el cuento de Dominique Demers (Editorial Juventud), con preciosas ilustraciones de Stéphane Poulin.

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